No se es, se llega a ser
cuando despertar es tan relevante, como que existe el viento,
pueda que en todo no encuentre nada,
y aún así decidas sonreír.
Muchas de las estrellas, no se ven por lo que puedan brillar, sino por lo que consiguen mantenerse en el camino del universo. La verdad que nadie quiere aceptar; es que siempre contamos con un final, tan inegable como lo salado del agua del mar. Quizá siempre sea una búsqueda desatada, para encontrar la unión de tu alivio, más el eólico torbellino que nos enreda, al final nos muestra que para cuando te caigas, no habrá más que una mala herida. Frente a la cual solo tú podras replantearte como vas a sobrellevar el impacto de cambiar, y cuánto puedes ser más de lo no eres, pero vas a llegar a ser.

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