EMPIEZA OTRO EPISODIO
DE LA CLÁSICA NOVELA...
Sin descifrar cuanto puede amar un corazón,
sin sopesar quién ganó aras de quien perdió,
el equilibrio solamente se derrumbó...
No se entiende el final ni el porqué ocurrió, pero al menos en aquellos ojos quedará el reflejo de lo que en algún momento hizo de sí. Sin embargo hoy por hoy es como si se fuera experimentando la historia de otra vida en una distinta versión, con otros eventos en tanto se asume el calor del sol, el fresco del viento, el sonido de esa voz, ... donde aparece un nuevo círculo de intensa investigación. Y como tinta en pluma, la sangre corroe al alma entre las húmedas miradas a causa de un profundo e incesante reír, cuyas circunstancias que hacen del espacio un episodio distinto, un momento que se ahonda en significado y se derrite por entre el cerrojo del palpitante cofre, afín de hacer lo que se quiere y no lo que se cuenta entre otros renglones.
Es tan predilecto gozar de una búsqueda incisiva en los pequeños detalles, lo mejor es encontrarlo como una experiencia compartida. Donde viajar hacia el oeste o a donde sea no esconde al sol, sino que disfruta la sombra que arropa cada inhalación de una impetuosa libertad.
No es lo mismo jamás que nunca, ni saberse en un mismo lugar con fecha y hora distinta, pero hay lugares que insisten en ser más que especial, en ser espléndidos. Y en el atreverse a sentir la coincidencia de encontrar magia tan suprema en un pergamino que hablase de lo que acontece tal cual sucede, se ha aprendido que bajo la decisión se construye el valor y que a pesar de que el camino se acorte o se expanda, lo que importa es la expedición.
Así el arco-iris se duplica de color y el amor multiplica incontablemente la energía del humano motor...
No se solía creer, pero hay un credo ante la evidencia.
No importa cuanto quede, porque al menos ya es un excelente cierre.
No disminuye la vida, porque esto alumbra los días y atenúa la sombra excesiva.
No yace el control en el trato, sino la complicidad mano a mano,
no se encontraba la cronología antes y después del principio, pero hoy es más el cielo, la tierra, las hojas, todo y todo de perfecto en su imperfección.
Y si dicen que el amar es como una guerra; fácil de comenzar, pero difícil de olvidar, he ahí que arguyendo todo lo anterior entendería el porqué de lo que se ve en parejas que construyen senderos más allá; Romeo y Julieta en tiempos contemporáneos.

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